Me consultaron qué puede hacerse desde la psicología para gestionar la envidia entre hermanos, y aquí está el resultado de la entrevista.
[Nunca pensé que saldría en la misma noticia que los Javis, la verdad, pero la vida da muchas vueltas]
La primera idea es que la envidia, como todas las emociones, es útil. Tiene muy mala fama, así que la señalamos y arrinconamos, y muchas veces se vive con vergüenza y culpa, pero dejarla salir nos puede ayudar a identificar qué queremos y necesitamos y a pedirlo.
Y esto es especialmente importante cuando somos muy pequeñas, como he descrito en el blog de Vuestra crianza.