Clasificaciones

El año pasado, Gonzalo Abril nos hizo hacer el trabajo final del primer cuatrimestre sobre sistemas de clasificación. Como yo estaba en modo idea fija y aún era mi época integrada en la que la representación identitaria y la socialización 2.0 me parecían una cosa estupenda en lugar de un arma de doble filo, mi grupo y yo hicimos el trabajo de clasificación sobre contactos de Messenger. Un trabajo maravilloso, tremendamente literario, donde pudimos dar rienda suelta a nuestra creatividad más descarada y más divertida, y que, encima, nos dio buen resultado.

Pero qué cantidad de trabajos interesantes se quedaron fuera.

Hoy he estado pensando en que sería curioso evaluar cómo se distribuyen las estanterías de las secciones de libros de los grandes almacenes dedicadas a ciencias sociales según la percepción de los problemas sociales. En la Casa del Libro de Gran Vía, por ejemplo, dentro de la Sociología existen:

a) Autores
b) Libros de varios autores
c) Trabajo social
d) Prostitución
e) Homosexualidad
f) Feminismo

Y ya.

Y hace unas semanas me asombraba de que en la Casa del Libro de Goya pudieran separar los apartados de psicología organizacional, violencia en el trabajo y mobbing.

Esto es mucho más interesante que la diferencia entre amigos y conocidos, dónde va a parar.